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(AFP) MADRID — Uno de los tres presuntos miembros de ETA detenidos el domingo en Francia es José Lorenzo Ayestarán, quien vivía en Venezuela desde 1984 y que estuvo a punto de tener la nacionalidad venezolana del gobierno de Hugo Chávez, informaron los medios españoles este lunes.
Ayestarán fue expulsado de Francia en 1984 y desde entonces vivía en Venezuela, según los medios españoles, que citaron a fuentes antiterroristas. El gobierno del presidente Hugo Chávez iba a conceder la nacionalidad venezolana a Ayestarán en 2006, pero dio marcha atrás ante las protestas del Ejecutivo español, indicaron las fuentes, que precisaron que Madrid pidió su extradición en varias ocasiones. El ministerio español del Interior no estaba en medida de confirmar esta información.
Ayestarán, alias 'Fanecas', de 52 años, es un veterano de la organización vasca ETA reclamado en la Audiencia Nacional por al menos 10 asesinatos entre 1979 y 1983, según los medios. Ayestarán fue detenido el domingo en la región de Normandía (norte de Francia) junto con el actual presunto jefe militar de ETA, Ibon Gogeascoechea, de 54 años, y Beinat Aguinagalde, de 26. Aguinagalde es presunto autor de dos recientes asesinatos reivindicados por ETA, el de Isaías Carrasco, ex concejal socialista asesinado días antes de las elecciones generales españolas de marzo de 2008, y el de Ignacio Uría Mendizábal, empresario vasco asesinado en diciembre de 2008. Aguinagalde y Ayestarán "formaban parte de un comando" listo para entrar en España, que recibía "sus últimas instrucciones" para cometer atentados, posiblemente un secuestro, declaró a la radio el ministro español del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. "Una de las hipótesis que manejamos es que efectivamente sigan teniendo en la cabeza la idea de hacer un secuestro", según el ministro, que explicó que entre los efectos incautados a los activistas había "unos grilletes". Estos últimos "no son parte habitual del material de que dispone un comando" por lo que se maneja la hipótesis del secuestro, añadió. Desde el final de la última tregua de ETA (marzo 2006-junio 2007), durante la cual el Gobierno español intentó negociar el fin de las armas, el Ejecutivo ha adoptado una línea de extrema firmeza contra ETA, con decenas de detenciones en España y Francia, más de cien en 2009. ETA por su parte reanudó los atentados y desde el final de esa tregua mató a nueve personas. A finales de 2009 Rubalcaba advirtió de la posibilidad de que ETA intentara secuestrar a una personalidad durante la presidencia española de la Unión Europea (UE), durante el primer semestre de 2010. |