 (AFP) QUITO — Ecuador dijo este jueves que investiga una denuncia periodística contra el servicio secreto de Colombia, que podría haber espiado telefónicamente al presidente Rafael Correa, algo que fue negado por el mandatario colombiano, Álvaro Uribe. "No hay que adelantar una conclusión cuando estamos ante una denuncia grave que tiene que confirmarse", declaró el ministro ecuatoriano de Gobierno (Interior), Gustavo Jalkh, y anotó que "todos estos hechos son de particular gravedad". El funcionario añadió, en declaraciones al canal ecuatoriano Gama, que "en el pasado existieron algunos rumores sobre este hecho (...) pero que no tenían ni el detalle ni la dimensión de lo que ahora se menciona, y merecen clarificaciones". El lunes, el diario El Universo de Guayaquil (suroeste) reveló que, en 2008, el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS, adscrito a la presidencia de Colombia) interceptó teléfonos de Correa, colaboradores, militares, políticos y empresarios en Ecuador.
El ministerio de Relaciones Exteriores ecuatoriano presentó una nota diplomática pidiendo información sobre la versión de prensa a Bogotá, donde este jueves el presidente colombiano, Álvaro Uribe, aseguró que el DAS no ha realizado actividades de espionaje en Ecuador. "Quiero reiterar que el único propósito que tenemos es el de restablecer plenamente las relaciones con la hermana república del Ecuador, en ese marco de lucha común contra el narcoterrorismo", expresó. Jalkh apuntó a su vez que el ministerio de Exteriores ecuatoriano está requiriendo información a Colombia y la fiscalía indagando para que "este tema quede completamente esclarecido". Señaló que los mecanismos de seguridad en Ecuador "se han venido reforzando incluso con fondos, una estrategia y una visión nacional" y remarcó que "es de particular gravedad" la presunta escucha a Correa, quien anticipó que de confirmarse el hecho volvería a romper nexos con Colombia como lo hizo en 2008. "No solo que sería un obstáculo para reanudar las relaciones bilaterales. Tendríamos que volver a romper relaciones diplomáticas", dijo el gobernante. En el caso podrían estar involucrados miembros de la Policía de Ecuador, cuya Unidad de Investigaciones Especiales era financiada por Estados Unidos. En febrero de 2009, Correa expulsó a dos diplomáticos estadounidenses que -según los acusó- se entrometieron en asuntos internos. Uno de ellos, Marck Sullivan, retiró información policial y fue descrito como jefe de la CIA en Ecuador por el mandatario. El ministro sostuvo que su país no cuenta con equipos para espionaje telefónico y señaló que el código penal ecuatoriano tipifica como delito las escuchas sin autorización judicial para investigaciones antidelincuenciales. Quito y Bogotá reanudaron los vínculos a nivel de encargados de negocios en noviembre pasado, tras 21 meses de ruptura debido a un ataque militar colombiano contra la guerrilla de las FARC en Ecuador del 1 de marzo de 2008, que dejó 25 muertos -incluido el jefe rebelde Raúl Reyes-. En octubre de 2009, el gobierno venezolano denunció que el DAS espió a diplomáticos y organismos de seguridad de Cuba, Ecuador y Venezuela. |